Almacenes de hoy y del futuro: infraestructuras flexibles vs fijas

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La infraestructura flexible no es solo una alternativa a la infraestructura fija, sino que podría superarla. 

Para algunas personas puede parecer una moda o algo que pertenece a un futuro muy lejano, pero lo cierto es que la robotización de los almacenes se está produciendo con tal rapidez que la inmensa mayoría de los principales almacenes incorporarán robots en los cinco próximos años. Esta es la única conclusión que se puede extraer de los numerosos estudios de mercado que tratan este tema, todos los cuales prevén diferentes niveles de crecimiento.

Vamos a analizar la competencia a la que se enfrentan los robots, es decir, la infraestructura fija formada por transportadores y sistemas automáticos de almacenamiento y recogida. Los robots representan un modelo de infraestructura flexible que ofrece la oportunidad de implantar un almacén con poco más que la red informática.

¿Qué modelo se acabará imponiendo? ¿Coexistirán ambos? Sabremos las respuestas dentro de cinco años.

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En estos tiempos dominados por los ordenadores, la palabra “infraestructura” puede inducir a pensar tanto en la infraestructura física, de la que nos ocupamos aquí, como en la digital. Quedémonos en la dimensión digital por un instante. Si se desea instalar un almacén es probable que en primer lugar haya que configurar la infraestructura de los datos. Una red de área local (LAN) cubre el almacén y sus alrededores, mientras que una red de área amplia (WAN) cubre varios centros y los conecta a una oficina central que puede estar en otro lugar.

La LAN o WAN de un almacén requiere dispositivos móviles para maximizar su efectividad. Estos dispositivos, que pueden ser desde lectores portátiles especializados o dispositivos informáticos como smartphones y tablets, se utilizan a menudo en los almacenes para leer códigos de barras, comprobar el stock y para realizar otras comprobaciones.

Los responsables de los almacenes equipan cada vez a más a su personal con gafas inteligentes que integran realidad aumentada, de modo que solo tienen que mirar las cajas y los productos para ver los datos correspondientes, que se visualizan en las propias gafas. Sin embargo, la mayoría de las personas piensan que la infraestructura fija es la base de un almacén, y en ello piensan cuando se plantean el diseño de un almacén.

Por orden de aparición histórica, la estructura mental es y está formada por:

1. estanterías
2. transportadores
3. carretillas elevadoras
4. vehículos de guiado automático

Almacenes comercio electrónicoSi bien los nuevos componentes de la infraestructura flexible, como las estanterías móviles y los robots móviles autónomos, encuentran compradores entusiastas y una creciente aceptación, aún siguen constituyendo una pequeña proporción dentro del mercado de almacenes en su conjunto. La inmensa mayoría de los almacenes que tienen algún nivel de mecanización y automatización siguen empleando alguna de las tecnologías mencionadas y quizás una o dos añadidas, generalmente soluciones digitales y orientadas a software, que se han generalizado en numerosas operaciones.

Pero también hay un gran número de almacenes sin ningún grado de automatización. De hecho, es posible que tampoco estén mecanizados sino que dependan en gran medida del esfuerzo humano. Se cree a menudo que las instalaciones de infraestructura fija son adecuadas para manipular grandes cantidades de productos que se mueven con rapidez. Puede que sea cierto, pero está por ver durante cuánto tiempo se mantiene esa impresión.

Se pueden realizar estudios de tiempo y movimiento para comparar los almacenes de infraestructura fija y los almacenes flexibles, y sería interesante comprobar los resultados por lo que se refiere a su rapidez. Por el momento, cuando el responsable de un almacén desea automatizarlo puede escoger entre fija o flexible, o una combinación de ambas, y ello hace que resulte mucho más interesante crear dicho almacén.

La infraestructura flexible no tiene por qué sustituir a la fija en todos los almacenes, pero como mínimo ofrece un método alternativo al sistema tradicional que se viene aplicando desde hace mucho tiempo.

Hasta hace pocos años, la única manera de construir un almacén consistía en instalar estanterías fijas para almacenar productos y transportadores fijos para trasladarlos.

Por lo que se refiere al equipamiento móvil, existían la carretilla elevadora y el vehículo de guiado automático o AGV, que también necesita carriles magnéticos fijos sobre el suelo para su navegación. Estos son los principales componentes de un almacén tradicional, pero la nueva tecnología permite establecer almacenes sin infraestructura fija. Y no solo eso, sino que también pueden prescindir del personal, recurriendo a carretillas elevadoras sin conductor y robots móviles autónomos.

Robots móviles autónomos frente a ASRS

Los sistemas automáticos de almacenamiento y recogida (ASRS por sus siglas en inglés) suelen tener estructuras grandes y de forma cúbica en las que se almacena un gran número de productos. A menudo, pero no siempre, los robots se colocan en la parte superior para que recojan cajas cuando sea necesario. A continuación, un transportador lleva las cajas hasta un operario. Con anterioridad se empleaban diversos tipos de grúas, poleas y palancas para almacenar y recoger productos.

Este tipo de sistemas ha sido ampliamente adoptado con el paso de los años y numerosas empresas muy consolidadas los suministran. De hecho, casi se han convertido en un pilar fundamental porque a veces se les considera la extensión de un sistema transportador, el cual existe desde hace más de un siglo.

Sin embargo, un ASRS exige importantes inversiones y consiste básicamente en una infraestructura fija. Puede ser modular, pero a menudo se combina con un sistema transportador, también fijo, por lo que trasladar o modificar toda la estructura exige mucho tiempo.

La nueva alternativa a los transportadores es un sistema robótico, y en concreto los robots móviles autónomos (AMR por sus siglas en inglés), que no son fijos. Los robots se pueden emplear junto a los transportadores, desde luego, pero lo cierto es que los sistemas robóticos permiten el funcionamiento de un almacén sin ningún tipo de infraestructura fija.

Los AMR se suministran a menudo con estanterías especialmente diseñadas para que puedan ser recogidas, trasladadas y colocadas en su posición por un robot. Es un sistema integrado, lo cual significa que se puede disponer de un almacén vacío y que al día siguiente sea un almacén completamente robotizado y con estaciones de picking (preparación de pedidos). En otras palabras, los AMR representan una forma completamente distinta de gestionar un almacén que literalmente acaba con el modelo tradicional de infraestructura fija. El tiempo dirá cuántos almacenes se robotizan.

El comercio electrónico impulsa la robótica

Las compras por Internet, o comercio electrónico, es muy importante en cualquier análisis acerca de los robots para almacenes. Se puede afirmar que Amazon se ha convertido en el líder mundial del comercio minorista mediante la implementación de la robótica desde sus inicios. Amazon adquirió Kiva Systems, el fabricante de robots para almacenes, en 2012 por 775 millones de dólares. Por entonces, a algunos les sorprendería el alto precio, pero ahora que los robots se mueven a sus anchas por los almacenes parece una decisión inteligente.

Amazon decidió no vender los robots de Kiva Systems a otras empresas, creando así un hueco en el mercado que ha tardado varios años en ser cubierto. Posteriormente han surgido diversas empresas que ofrecen robots para almacenes y las previsiones de negocio parecen ser buenas para todas ellas. Esto se debe al crecimiento del comercio electrónico, tanto por lo que se refiere a las compras de consumidores (B2C) como de empresas (B2B).

En EE.UU. y en otras economías avanzadas, las compras por Internet han diezmado el comercio tradicional en tiendas. Las áreas urbanas y rurales de muchos países han visto el cierre de muchas tiendas, que han dejado algunas calles como si fueran pueblos fantasmas.

Y esto es solo el principio. El comercio electrónico apenas representa el 10% de las ventas totales del sector del comercio minorista en EE.UU., pero sigue creciendo y haciéndose más sofisticado. Algunas tiendas electrónicas proponen la entrega en el mismo día y, desde luego, la oportunidad de comparar rápidamente muchas ofertas, algo con lo que no pueden competir las tiendas físicas.

Las consecuencias de este cambio tan radical en el sector es que los almacenes sean más flexibles, dinámicos y mucho más críticos dentro de las cadenas de suministro para muchas empresas, tanto si venden por Internet como si no es así. A algunos les puede parecer que la robótica representa el futuro del comercio electrónico: es una necesidad o un componente crítico en la cadena de suministro, así como un catalizador de nuevos servicios que antes no eran factibles.
Se podría decir que las entregas en el mismo día constituyen un ejemplo de lo que la robótica ha permitido lograr a Amazon y a otras empresas de comercio electrónico en algunas áreas de EE.UU. En todo el mundo, otra gran compañía de comercio electrónico, Alibaba, afirma haber reducido el tiempo de preparación de 100 millones de pedidos desde nueve días en 2013 hasta menos de tres días en 2017. En otras palabras, en apenas cuatro años, Alibaba ha triplicado su capacidad logística. Durante ese mismo período, la compañía ha reducido el coste medio de entrega de un paquete en un 17%.

Todas estas cifras parecen impresionantes, pero solo permiten que las compañías de comercio electrónico sigan el ritmo de crecimiento, pero no adelantarse a él. Para ilustrar lo sólido que es el crecimiento del comercio electrónico, y por qué está interrelacionado con los AMR y otros sistemas robóticos, vale la pena destacar un informe de JLL citado en el diario Financial Times donde se dice que China vive un “boom de almacenes”.

Las cifras demuestran que el espacio destinado actualmente a almacenes en China se estima es de unos 60 millones de metros cuadrados. Se prevé que esta cifra aumente en otros 5 millones durante el año próximo. Hace solo cinco años, el espacio ocupado por todos los almacenes en China era inferior a 30 millones de metros cuadrados; es decir, se ha duplicado en menos de un lustro, en su mayor parte gracias al impulso del comercio electrónico.

La situación es muy parecida en EE.UU. ya que cada vez hay más espacio dedicado a almacenes. El año pasado aumentó más del 27% según algunas estimaciones hasta totalizar 30 millones de metros cuadrados. Al mismo tiempo, el espacio disponible ha caído del 9% al 7%.

A todo ello hay que añadir que, según un estudio del Georgia Institute of Technology, menos del 30% de los almacenes en EE.UU. funcionan de manera eficiente. En otras palabras, el 70% no utiliza robots.

Tendencias de crecimiento global

Son numerosos los informes sobre el mercado de la robótica para almacenes, por lo que es difícil destacar uno de ellos. Una vez dicho esto, un informe en concreto llamó nuestra atención porque parece ser el más optimista ya que prevé un crecimiento no inferior al 1.200% entre 2018 y 2025. En primera instancia parece una cifra muy exagerada, pero los números que la argumentan parecen realistas.

ABI Research, que elaboró dicho informe, señala que la creciente demanda de un comercio electrónico flexible y eficiente fomentará la robótica en los almacenes. Los analistas de la compañía calculan que más de 50.000 almacenes de todo el mundo integrarán la robótica en 2025, lo cual significaría multiplicar por 12 los 4.000 almacenes robotizados en 2018.

ABI prevé que en EE.UU. el número de almacenes robotizados aumentará desde los 2.500 actuales hasta 23.000 dentro de cinco años. Por tanto, aunque un 1.200% parece un incremento enorme, y desde luego lo es, las estimaciones de ABI parecen bastante realistas.

Otras empresas de investigación han llegado a conclusiones menos favorables pero todas ellas coinciden en que el mercado de la robótica para almacenes seguirá creciendo en el futuro. Este crecimiento solo se ralentizará dentro de cinco años, cuando los principales operadores de almacenes ya hayan adoptado este tipo de soluciones.

Incluso una vez que se hayan instalado en los grandes almacenes más avanzados, los operadores más pequeños están llamados a hacer lo mismo para aprovechar el modelo de la robótica como servicio y alquilar los sistemas en lugar de comprometerse con enormes gastos iniciales. Habrá que esperar y ver qué ocurre.

LYL INGENIERÍA, distribuidor Geek+ en España.

Más información sobre las soluciones robóticas y AI en la página web de LYL INGENIERÍA.

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